INSPIRACIÓN Y REALIDAD. EL PROYECTO

INSPIRACIÓN Y REALIDAD. EL PROYECTO
La historia viene de muy atrás, como las grandes historias de cada uno. Nos creemos que las historias se forjan en un momento y sin embargo son el fruto de mil momentos de inspiración, conscientes e inconscientes, que duran un segundo pero se instalan para siempre.

La sensación de sostener la vida con mis manos y sonreir mientras me pregunto qué puedo hacer con ella delata mi gran pasión por los proyectos vitales, principalmente aquéllos que contribuyen a algo que tenga que ver con las personas.

Ese revoloteo desordenado sin canalizar ha hecho que a lo largo de los años hayan ido cobrando vida los sueños y hayan irrumpido en mi presente como si siempre hubieran vivido aquí, conmigo.

Mi deseo era montar un hotel con encanto. ¿Acaso no hay lugares en los que el silencio, el olor a piedra, el eco, el agua, el frío o el sol despiertan en uno un algo que está...pero muy adentro? Me pasa en la Alhambra o en un monasterio, también en el mar. Yo quería crear uno de esos espacios en los que las personas vienen a asomarse.

En unas fantásticas vacaciones a Marruecos, decidimos casualmente pasar noche en Tetuán, casualmente también salió a mi paso una casa típica tetuaní que me pareció una maravilla absoluta. Estaba en venta. Preciosa, blanca, con su patio, su jardín, su azotea, su zaguán. Acudió a mi paso y lo desordenó todo cuando ya no la buscaba.

Al cabo de un mes volví, la vi, la paseé, me senté en cada escalón. Para mi tranquilidad me repetí una y otra vez: "¿quizás como inversión sin pensar más allá?". 6 meses más tarde y tras una larga negociación firmaba la escritura y 2 meses después dejaba mi trabajo. ¡Manos a la obra!

martes, 4 de junio de 2013

TETUÁN ¿CIUDAD DE PASO? O PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD

Hoy tenemos el riad lleno, un grupo de españoles que vienen de trabajo, charlamos, como siempre pregunto qué les parece Tetuán. Les encanta. La Medina, qué auténtica, qué bullicio, cuántos colores, qué texturas. Algunos han estado en Marrakech, en Tánger, en Casablanca. Pero nunca en Tetuán, ahora sí, por trabajo ¿cómo nadie nos había hablado de Tetuán?. Les contesto que yo vine aquí casualmente porque me iba a Fez pero el ferry se retrasó y acabé en Tetuán y aquí me vine para crear Blanco Riad. Lo comentamos y me doy cuenta que Tetuán apenas sale en las guías de viaje, o sí, pero como ciudad de paso, de la gente que va a hacer la ruta de ciudades imperiales, de los que van al desierto, de los que vienen en moto, de los que van en caravana, de los marroquíes que viven en el extranjero, de los franceses que van hacia Essaouira, de los que se van a Xaouen...
Tetuán tiene una medina preciosa, patrimonio de la humanidad. Es blanca con detalles verdes. Está entre el Mediterráneo y el Rif, entre la montaña Gorguiz y la montaña Dersa. Es auténtica, colorida, bulliciosa, llena de jiblias (campesinas rifeñas)de ojos grises, que visten mandiles rojos y sombreros de paja. Con su ensanche español, que es recuerdo de otros tiempos. Y sobre todo sus gentes....hospitalarias, amables, curiosas y buenas anfitrionas. Os invito a Tetuán. Luego podéis seguir hacia el sur (maravilloso, inefable) pero no dejéis de hacer una parada en Tetuán, aunque sea de paso....

1 comentario:

Matias Garrido dijo...

la verdad es que tetuán es la joya secreta de la corona. pero ya verás, falta poco para que se corra la voz... yo ya lo estoy notando