INSPIRACIÓN Y REALIDAD. EL PROYECTO

INSPIRACIÓN Y REALIDAD. EL PROYECTO
La historia viene de muy atrás, como las grandes historias de cada uno. Nos creemos que las historias se forjan en un momento y sin embargo son el fruto de mil momentos de inspiración, conscientes e inconscientes, que duran un segundo pero se instalan para siempre.

La sensación de sostener la vida con mis manos y sonreir mientras me pregunto qué puedo hacer con ella delata mi gran pasión por los proyectos vitales, principalmente aquéllos que contribuyen a algo que tenga que ver con las personas.

Ese revoloteo desordenado sin canalizar ha hecho que a lo largo de los años hayan ido cobrando vida los sueños y hayan irrumpido en mi presente como si siempre hubieran vivido aquí, conmigo.

Mi deseo era montar un hotel con encanto. ¿Acaso no hay lugares en los que el silencio, el olor a piedra, el eco, el agua, el frío o el sol despiertan en uno un algo que está...pero muy adentro? Me pasa en la Alhambra o en un monasterio, también en el mar. Yo quería crear uno de esos espacios en los que las personas vienen a asomarse.

En unas fantásticas vacaciones a Marruecos, decidimos casualmente pasar noche en Tetuán, casualmente también salió a mi paso una casa típica tetuaní que me pareció una maravilla absoluta. Estaba en venta. Preciosa, blanca, con su patio, su jardín, su azotea, su zaguán. Acudió a mi paso y lo desordenó todo cuando ya no la buscaba.

Al cabo de un mes volví, la vi, la paseé, me senté en cada escalón. Para mi tranquilidad me repetí una y otra vez: "¿quizás como inversión sin pensar más allá?". 6 meses más tarde y tras una larga negociación firmaba la escritura y 2 meses después dejaba mi trabajo. ¡Manos a la obra!

martes, 2 de diciembre de 2008

EL JARDÍN. AÚN EN RUINAS...

Éste es el futuro jardín de las delicias (jeje). Es un jardín que no se ve más que desde el patio y las habitaciones, ya que está oculto a la calle. Lo que más me gustó de esta parte de la casa fue lo siguiente: Al riad se accede desde una calle muy estrecha, una vez atraviesas el portón entras en un pequeño recibidor o zaguán y te encuentras la primera sorpresa (el patio) lleno de luz, de arcos, de ventanales...etc. Una de las ventanas del patio se comunica con este jardín, que es la segunda sorpresa. Desde la calle es imposible adivinarlo...Actualmente tiene un naranjo que pienso conservar. La idea es hacer un pequeño estanque, una zona de siesta, muchas flores, sitio para cenar en verano y desayunar en primavera...
Ah! excarvando en el jardín hemos encontrado el suelo original! Son pequeñas piececitas hexagonales de barro...a ver qué se puede recuperar de todo eso....

1 comentario:

Pamela dijo...

Hola, estoy siguiendo tu blog recien esta semana, lo encontre en la página de Hola, me pareió genial, simpre me a gustado las estructuras de las contrucciones de Marruecos. Estoy leyendo tanto lo publicado en la revista como en tu pagina perosnal, muchas felicidades y como te digo esyoy leyendo todo el proyençcto desde un principio.